
Museo Marta Colvin conmovió a la comunidad universitaria UBB en su plan de navidad benéfica
- Su staff de estudiantes ideó la iniciativa de apadrinar a un estudiante migrante del liceo con el nombre de la escultora, y entregarle un regalo.
Con el fin de rescatar el verdadero sentido de la navidad, el Museo Marta Colvin implementó el programa «Escultores de sonrisas: regalos con propósito”. Esta iniciativa surgió en el staff estudiantil a cargo de la mediación en este espacio, específicamente del encargado de comunidades. Su nombre es Paulo Paredes y estudia Trabajo Social.
Durante la semana previa a navidad, el equipo del Museo Marta Colvin invitó a los académicos UBB para donar regalos de un monto sugerido de 10 mil pesos. Es la expresión con que los docentes apadrinan a un estudiante inmigrante del Liceo Marta Colvin, que en su mayoría tiene provenientes de Haití.
Katerin Henríquez es la encargada del Museo Marta Colvin y comenta que hace algunas semanas, entre las actividades del recinto trabajaron con una comunidad de inmigrantes. Esto dio pie a la campaña solidaria.
«Nosotros pensamos en esta navidad con sentido, porque consideramos las condiciones sociales en las que vive esta comunidad naciente en la ciudad. Queremos entregarles una navidad un poco más amable para ellos, en una sociedad que discrimina. Esto se suma a las complicaciones del lenguaje y económica», precisa.
Los regalos fueron entregados durante la jornada del 20 de diciembre, a la emocionada y agradecida directora del liceo, Elga Garrido.
«La directora está bastante contenta de que por fin estrechemos lazos el museo y el liceo Marta Colvin. Ya hemos tenido algunas actividades en conjunto durante los últimos meses y la idea es seguir instalando la figura de Marta Colvin en esta comunidad estudiantil; que conozcan más de su historia», proyecta Katerin.
Staff comprometido
Una vez que se le dio curso a esta campaña solidaria, el equipo de estudiantes que trabaja en el Museo Marta Colvin se organizó para recibir las donaciones en el lugar, con mucho cuidado. Una de ellas fue Martina Hernández.
«Fue súper bonito que se reactivara el espíritu navideño con aquellos niños que a lo mejor no.iban a celebrar estas fiestas como todos estamos acostumbrados. Recibimos muchos regalos en el museo, así que es muy gratificante notar que hay tanta gente dispuesta a participar «, cuenta.
Iniciativas como ésta son excelentes oportunidades para poner en práctica lo mejor de la comunidad universitaria UBB.