Ñuble y el desafío de cuidar antes de enfermar: una responsabilidad compartida

Verónica Chandía Reyes

Académica Departamento de Enfermería

Hablar de salud implica ir más allá de la atención de la enfermedad. Supone comprenderla como un proceso social y cotidiano que se construye en los territorios, en las familias y en cada espacio donde las personas desarrollan su vida. Desde esta perspectiva, la promoción de la salud y la prevención de enfermedades no pueden seguir siendo entendidas como acciones complementarias, sino como el eje central de un sistema sanitario orientado al
bienestar.

En Ñuble, este desafío adquiere especial relevancia. Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y otras patologías crónicas continúan afectando de manera significativa a la población, generando impacto tanto en las personas como en sus familias, comunidades y en la red asistencial. Frente a este escenario, se vuelve imprescindible fortalecer una cultura del cuidado que permita anticiparse a la enfermedad.

Intervenciones como la promoción de la salud y la prevención de enfermedades, constituyen pilares fundamentales de esta estrategia. Sin embargo, su efectividad no depende únicamente de su implementación, sino de su capacidad de integrarse en la vida cotidiana de las comunidades, haciéndolas sostenibles en el tiempo.

En este contexto, el trabajo intersectorial e interdisciplinario resulta clave. La promoción de la salud no puede recaer exclusivamente en el sector sanitario. Requiere la articulación de universidades, municipios, establecimientos educacionales, organizaciones comunitarias y medios de comunicación, generando redes de colaboración que permitan ampliar el alcance de estas acciones.

Por medio de nuestro Programa de Extensión Relevante: “Promoción de la Salud y Prevención de Enfermedades en Ñuble: Abordaje integral e interdisciplinario”, se busca fomentar precisamente esta lógica, contemplando la realización de webinars y seminarios, difusión radial y formación de monitores comunitarios que involucren a profesionales,
estudiantes y la comunidad. Estas instancias buscan generar espacios de encuentro, diálogo y aprendizaje compartido, donde el conocimiento técnico dialogue con la experiencia de las comunidades.

Fortalecer la educación, la participación comunitaria y el trabajo intersectorial es, en definitiva, una forma concreta de construir bienestar, equidad y futuro para toda la población.