Desconéctate para jugar y aprender juntos
Juan Ignacio Ferrada Zambrano
Mediador Galería FEDUH
Posterior a la pandemia que afectó a toda la población, nuestras vidas se adaptaron a un uso acelerado de la tecnología. Este avance nos permitió acercarnos a la pantalla para concretar reuniones, mantener vínculos y también generar nuevas estrategias educativas y procesos de aprendizaje. Sin embargo, seis años después, el uso de la tecnología se ha intensificado al punto de que muchas herramientas que parecían innovadoras, hoy parecen generar el efecto contrario. La necesidad de desconexión y de volver a lo análogo nos invita a recuperar experiencias sensibles y materiales, sobre todo en los ámbitos educativos.
Así lo mencionaba el Dr. Rodrigo Faúndez el pasado martes 19 de mayo en la inauguración de la exhibición del juego de cordel: “Hay ropa tendida: no estamos sol@s en el planeta”, proyecto I+D+i 25-32 de la Universidad del Bío-Bío. Citando a estudiantes que pusieron a prueba el juego, señalando que volver al lápiz y al papel, curiosamente, era una propuesta innovadora.
Desarrollado por los académicos, Dra. Tania Faúndez Carreño, Dr. Rodrigo Faúndez Carreño y Dra. Olga Ostria Reinoso, junto al ilustrador Heraldo Ortega Pacheco, la iniciativa invita a reflexionar sobre el presente ecológico y social desde el juego, la creación y la participación colectiva.
La exposición del juego, exhibido en la Galería FEDUH de la Universidad del BíoBío desde el 19 de mayo al 13 de junio, presenta sus ilustraciones que muestran escenarios distópicos, paisajes intervenidos y atmósferas que dialogan con las crisis ambientales actuales. Inspirado en los 17 puntos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas de la agenda 2030, la propuesta enlaza, conciencia ecológica, creación literaria y pensamiento crítico. Permite la posibilidad de imaginar de manera personal y colectivamente el entorno.
El juego invita a escribir figuras poéticas sobre camisetas de papel, para luego colgarlas y exhibirlas en una cuerda al estilo de la literatura de cordel, generando reflexiones grupales en torno a los temas planteados. De esta manera se acerca de una forma lúdica la lectura y el pensamiento crítico a los estudiantes, que, en la era digital, se vuelve una necesidad primordial. Sumado a esto el formato de juego nos invita a mirar la educación desde una forma horizontal, ya que todos los participantes tienen la oportunidad de generar su propia intervención literaria, poética y creativa a partir de las ilustraciones.
Paulo Freire comprendía la educación como una práctica participativa y crítica, donde las personas no reciben conocimiento de manera pasiva, sino que lo construyen desde su propia experiencia y realidad. En este sentido, la literatura de cordel aparece como una herramienta que democratiza la educación, dónde cualquiera puede escribir, leer y participar colgando su texto.
En una época marcada por la competencia, la productividad y el rendimiento individual, el juego “Hay ropa tendida: no estamos sol@s en el planeta”, proyecto I+D+i 25-32 viene a refrescar las formas de aprendizaje, generando una propuesta participativa, creativa y comunitaria, a través de un juego donde todos ganan.