Colección de Arte UBB: patrimonio vivo birregional
Danitza Bórquez Alarcón
Restauradora Patrimonial Extensión UBB
La Universidad del Bío-Bío resguarda un patrimonio que enlaza memoria visual, sensibilidad y diversidad. Albergada principalmente en la Pinacoteca UBB Chillán, cumple con la vocación pública de la universidad de conservar, estudiar y difundir el arte como patrimonio colectivo.
El conjunto incluye obras de artistas reconocidos a nivel nacional, entre los que se incluye Hernando León, su trayectoria internacional -entre Chile y Alemania- matiza una estética que cruza disciplina, técnica y narrativa visual; Guillermo Núñez, Premio Nacional de Artes Plásticas 2007; Guillermo Brozales, sobresaliente por su fuerza expresiva; Humberto Soto, con una obra muy asociada al territorio; y Claudio Romo, artista contemporáneo con un destino internacional, cuya gráfica expande los límites de la ilustración y la narración visual.
En los últimos años, la UBB ha puesto en marcha un proceso sostenido de conservación y documentación, la preservación es el punto de partida de cualquier modelo cultural. Con diagnósticos técnicos, intervenciones de restauración y mejoras en las condiciones de exhibición y almacenamiento, la UBB procura afianzar la permanencia y el acceso a todo su acervo. Gracias a este trabajo, las obras que por un tiempo largo habían estado invisibilizadas, se reencuentran en conversación con la comunidad.
Pero, una vez más, la colección no se presenta solo como un bien de valor histórico o estético: constituye también una herramienta de vinculación pública. Cada exposición, actividad de educación o investigación académica que surge en torno a ella, permite que la comunidad universitaria y los habitantes de Ñuble y Biobío vuelvan a encontrarse con el sentido de pertenencia cultural. La Colección de Arte UBB nos recuerda que el arte no es lujo o adorno, sino que es un derecho e incluso una forma profunda de comprendernos colectivamente.
La Universidad del Bío-Bío ha asumido con convicción la responsabilidad de resguardar este patrimonio. Aunque aún queda camino por recorrer -desde la documentación integral hasta nuevas estrategias de difusión-, existe una voluntad clara: que la colección de arte UBB continúe creciendo, dialogando y transformando a quienes la encuentran.
El desafío es grande, pero también profundamente inspirador. Cuando una comunidad reconoce el valor de su patrimonio, fortalece su memoria, su identidad y su futuro.